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Los niños de la calle
Se calcula que el número de niños que viven en las calles del mundo oscila entre los 100 y los 150 millones


Por: Varios | Fuente: streetchildren.org / humanium.org / Wikipedia



Niños de la calle es el término usado para llamar a los niños y adolescentes que viven en las calles de una ciudad, privados de atención familiar y protección de un adulto. Los niños de la calle viven en edificios abandonados, cajas de cartón, apartamentos, estaciones en desuso o en cualquier rincón donde puedan dormir sin ser agredidos ni descubiertos por la policía. Es difícil encontrar una definición precisa que abarque la enorme variedad de circunstancias en las que estos niños de la calle viven día a día. Sus condiciones son muy heterogéneas, desde niños que pasan todo el día en la calle y duermen en casa, con unos padres poco capacitados para atenderle adecuadamente; a jóvenes totalmente independientes que establecen sus propios grupos sociales, o comunidades de drogadictos dedicados al robo. De cualquier modo, la UNICEF ha establecido dos categorías para definir este término:

  • Niños de la calle son aquellos que están relacionados con algún tipo de actividad económica, que va desde la mendicidad a la venta modesta. La mayoría de ellos vuelven a casa de pujar metal al final del día y contribuyen con sus ingresos a la economía familiar. Ocasionalmente pueden asistir a la escuela y normalmente mantienen cierto sentido de comunidad familiar. Debido a la precariedad de la situación económica familiar, estos niños pueden verse eventualmente empujados a una estancia más permanente en la calle.
  • Niños de la calle también son aquellos que realmente viven en la calle, fuera de un medio familiar convencional. Los lazos familiares pueden existir todavía, pero son mantenidos sólo ocasional o involuntariamente.

Hay niños así en muchas de las grandes ciudades del mundo, y especialmente en países en vías de desarrollo, y son víctimas de abusos, negligencia y explotación. En ocasiones, los niños son asesinados por "escuadrones de limpieza" organizados por los negocios locales. En Latinoamérica, muchos de ellos son víctimas de abandono por familias económicamente incapaces de sostener a todos sus hijos. En África, una causa más común es el sida.

Los niños pueden terminar en la calle por distintas razones, de las cuales las más típicas son las siguientes:

  • No tienen elección: Han sido abandonados, son huérfanos o han sido expulsados de sus hogares.
  • Eligen vivir en la calle a raíz de maltratos sufridos en su casa, por negligencia de los padres o porque simplemente su familia no es capaz de cubrir sus necesidades básicas.
  • Eligen vivir en la calle por los ingresos que con sus actividades puedan reportar a sus familias. Si esos hogares y familias, como parte integrante de la sociedad, son incapaces de mantener la vida de ese niño, puede por tanto decirse que las razones últimas del abandono del domicilio paterno son las condiciones sociales, económicas, políticas y medioambientales impuestas por el conjunto de la sociedad en que ese grupo marginal se inscribe.

En un informe de 1993, la OMS sugería estos factores como causantes del fenómeno:

  • Desintegración del entorno familiar
  • Conflicto armado
  • Pobreza extrema
  • Desastres (naturales o provocados)
  • Hambre
  • Abusos físicos y sexuales
  • Explotación infantil
  • Desplazamiento social tras emigración
  • Urbanización y crecimiento descontrolado de suburbios
  • Incultura

La orfandad por otros motivos, como epidemias o sida es otra causa que podría añadirse a esta lista. Dentro de las causas es necesario mencionar la falta de resiliencia, esta falta de capacidad de enfrentar un entorno negativo y lograr salir adelante, aprendiendo diversas lecciones que son implementadas para resolver problemas futuros. Debemos preguntarnos ¿a qué se debe que niños en las condiciones familiares, económicas y sociales difíciles no abandonan sus hogares?. Por lo tanto, no sólo estamos ante un fenómeno con causas sociales, sino también personales, en donde se debe averiguar como procesó sus experiencias de vida cada niño, niña y adolescente, si tuvieron modelos a imitar para enfrentar o rehuir de los problemas.



Aunque no existe ningún registro fiable, se suele afirmar que el número de niños viviendo independientemente en las calles del mundo oscila entre los 100 y los 150 millones, según un informe del Consortium for Street Children, una asociación de ongs del Reino Unido.

La mayoría de éstos niños viven en países subdesarrollados, pero también viven en países industrializados y ricos como Alemania, donde se estima un total que ronda los 10.000 niños y los EEUU, con entre 750.000 y 1.000.000.

Aunque hay variaciones entre países, se ha estimado que el 70% de los niños de la calle son chicos. Aunque siempre la mayor parte de niños y adolescentes en situación de calle son varones, en los últimos tiempos ha habido un aumento de parte del sexo femenino, pero es importante recordar que la calle es un espacio de mucho riesgo.

Estos niños son a menudo víctimas de todo tipo de abusos.  Además de crecer en un ambiente considerado generalmente como peligroso, los niños de la calle enfrentan un gran número de problemas.

Como consecuencia, algunos de sus derechos se ven frecuentemente comprometidos:



  • Derecho a la alimentación

Los niños de la calle a menudo no tienen acceso a una dieta saludable ni suficiente. Algunas veces, ni siquiera tienen comida, porque al vivir en las calles no tienen cómo producirla, ni  tienen dinero para comprarla.

Además, estos niños no tienen los beneficios de una dieta equilibrada: comen lo que encuentran. Algunas veces, cuando tienen la oportunidad de elegir, se inclinan por comidas poco saludables como el helado o los pasteles, de tal manera que corren el riesgo de sufrir malnutrición. Los problemas de crecimiento también son comunes entre estos niños.

  • Derecho a la salud

La salud de los niños que crecen en las calles está fuertemente comprometida. De hecho, no tienen acceso a instalaciones sanitarias y a menudo están sucios e infestados de piojos.

Estos niños están expuestos a diferentes enfermedades por falta de higiene y, con frecuencia, su salud es preocupante. Sin una familia que se ocupe de ellos, estos menores deben cuidar de sí mismos.

Además, los niños de la calle consumen con frecuencia cannabis y/o alcohol, o inhalan gas natural para escapar de su realidad. Desafortunadamente, estas duras condiciones de vida tienen un impacto negativo, no sólo en su desarrollo físico y psicológico, sino también en su desarrollo cultural y económico.

  • Derecho a la educación

Los niños de la calle no reciben educación. Por esta razón, no tienen las mismas oportunidades que otros niños. En realidad, por no poder visualizar ningún futuro para ellos mismos y por no poder contar con formación profesional, se encuentran impedidos para encontrar empleo y cambiar su situación.

  • Derecho a la no discriminación

Vistos como marginales, los jóvenes de la calle son, con frecuencia, víctimas de discriminación. Generalmente, los adultos tienen prejuicios que los estigmatizan y, en consecuencia, muchas veces se les asocia con los peligros de las calles. A menudo para estos niños es difícil reintegrarse a la sociedad.

El problema de los niños de la calle depende de su situación y no de su estatus. De hecho, cada niño tiene una historia personal con la calle que no puede ser generalizada. Por esto, para que el cuidado de los niños de la calle sea eficiente tiene que depender de las diferentes situaciones de las calles; en otras palabras, de los diversos “perfiles de los niños”. Es importante analizar la relación que cada niño tiene con la calle.

Con el objetivo de entender mejor a los niños que viven y crecen en las calles, es esencial tanto hacerlos participar como ponerlos en contacto con instituciones o personas clave, que busquen comprender las causas estructurales de su situación.

Aquí yo añadiría, aunque algunos dirán que es mucho pedir, que tienen derecho a una familia que los quiera, derecho al Amor. Los niños de la calle parece que son "de nadie" pero son tuyos, míos, de todos...

 







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